“Kapalabhati”

"Kapala"
es una palabra sánscrita que significa cráneo y "Bhati" brillar. Por
tanto, el término "Kapalabhati" significa un ejercicio que hace
brillar el cráneo. Esta Kriya purifica el cráneo, y por tal razón corresponde a
uno de los Shat Karmas (seis procesos purificatorios del Hatha Yoga).
Siendo uno de los seis kriyas se practica generalmente con el pranayama o manejo del prana. Es un ejercicio para la purificación de los pasajes nasales, bronquios y pulmones. Kapalabhati es el mejor ejercicio para estimular cada tejido del cuerpo. Durante y luego de sus practica se puede experimentar un estado particular de alegría especialmente en los centros espinales. Cuando la corriente vital nerviosa se estimula a través de este ejercicio toda la espina dorsal será como un cable y uno puede experimentar el movimiento de corriente nerviosa.
Se
eliminan grandes cantidades de anhídrido carbónico. La toma de oxigeno
enriquece la sangre y renueve los tejidos. Más aun, el constante movimiento del
diafragma actúa como un estimulante estomacal, hígado y páncreas.
TECNICA
DEL GRAN MAESTRO SWAMI SIVANANDA:
“Siéntese
en Padmasana. Conserve las manos sobre las rodillas.

Rechak
debe ser realizado rápida y forzadamente por contracción de los músculos
abdominales con impulso hacia atrás. Cuando realice Purak relaje los citados
músculos. Algunas personas por impulso natural, curvan la columna vertebral y
doblan también la cabeza. Esto no es deseable. La cabeza y el tronco deben
mantenerse erectos. En la Bhastrika las expulsiones del aliento siguen unas a
las otras en rápida sucesión.

Esto
purifica el sistema respiratorio y los pasajes nasales, disipa los espasmos de
los tubos bronquiales y en consecuencia se cura el asma en el transcurso del
tiempo. Los ápices pulmonares logran una oxigenación conveniente y evitan la
formación de nidos propicios a los bacilos de la tuberculosis. Esta práctica
cura la consunción y desarrolla considerablemente los pulmones. El anhídrido
carbónico es eliminado en gran escala y se disipan las impurezas de la sangre.
Los tejidos y las células absorben gran cantidad de oxígeno, el corazón
funciona debidamente, los sistemas respiratorios y circulatorios se tonifican y
el practicante goza de excelente salud.”
Kapalabhati:
purificación de los pulmones y los senos craneales
La
técnica yóguica complementaria al kumbhaka es kapalabhati, de respiraciones
rápidas.
En
esta práctica se invierten la mayoría de pautas que rigen en otros prânâyâmas.
En kapalabhati la espiración no dura el doble de tiempo que la inspiración, la
voluntad se aplica para espirar con fuerza en lugar de ser aplicada a la
inspiración y dejar que la espiración sea pasiva, el oxígeno está muy poco
tiempo dentro del cuerpo, etc. Funciona justo al revés de todas las demás
prácticas del prânâyâma en las que la inspiración es activa y la espiración
pasiva. En kapalabhati la espiración es brusca y activa mientras que la
inspiración es automática y pasiva.
La calidad del ejercicio kapalabhati depende, en primer lugar, de la fuerza de la espiración y en segundo lugar del número de espiraciones. Con entrenamiento, se aumenta el número de espiraciones por minuto, llegando a las ciento veinte o incluso hasta las doscientas expulsiones de aire regulares en práctica avanzada. Ello representa una velocidad como mínimo diez veces mayor que la de la respiración normal.
TEXTOS
CLÁSICOS
Efectuar rechaka (espiración) y puraka (inspiración) rápidamente, como el fuelle de un herrero, se denomina kapalabhati y elimina todos los males atribuibles a kapha (Hathayogapradipika, 2.35).
TÉCNICA
La
forma de realizar Kapalabhati es por ráfagas de espiraciones forzadas de aire,
seguidas cada vez de una inspiración pasiva.
Durante
la inspiración, el diafragma desciende y el abdomen es empujado hacia fuera.
Durante la espiración la contracción repentina de los músculos abdominales hace
subir el diafragma (el abdomen efectúa un movimiento de retroceso hacia
adentro) y al mismo tiempo el aire es forzado a salir de los pulmones. Tan
pronto como el aire es espirado los músculos abdominales se relajan, lo cual
permite que el diafragma baje (y el abdomen salga hacia fuera). A medida que el
diafragma desciende, automáticamente entra otro volumen de aire. En este
ejercicio la inspiración es pasiva y la espiración es activa. La atención se
concentra en la espiración y no en la inspiración.
La
dirección del chorro de aire espirado se puede controlar proyectándolo en dos
puntos: 1) en las fosas nasales, de forma similar a sonarse la nariz; en este
caso la expulsión es muy ruidosa y se eliminan mucosas por lo que hay que tener
a mano un pañuelo; esta forma de practicar es propia de kapalabhati efectuado
como un kriya o ejercicio de limpieza; 2) en la glotis, produciendo un pequeño
ruido en la garganta y no en las fosas nasales; esta forma es más propia del
ejercicio practicado como un prânâyâma.
Normalmente
la espiración dura unos 2/10 de segundo, mientras que la inspiración oscila
entre 3/10 y 8/10. Como referencia, la inspiración debe durar al menos el
triple de la espiración.
Esta
forma de espiración forzada crea un sonido que recuerda el de una máquina de
vapor.
Primera
parte:
—
Espirar profundamente y adoptar medio jalandhara bandha.
—
Efectuar una inspiración completa (con abdominales controlados) y mantener
inmovilizado el tórax mientras se efectúa la primera ráfaga de espiraciones. En
kapalabhati solo se trabaja con el abdomen.
—
Contraer bruscamente los músculos abdominales. Esta contracción provoca la
expulsión brutal de cierta cantidad de aire.
—
Relajar inmediata y lentamente los músculos contraídos. El vientre sale un poco
y entra cierta cantidad de aire en los pulmones, pasivamente y sin ruido.
—
Una serie de kapalabhati consiste en una sucesión rápida de tales expulsiones
bruscas seguidas cada una de una inspiración pasiva, provocada por la
relajación completa de los abdominales.
—
Después de la última expulsión brusca, espirar totalmente el resto de aire en
los pulmones.
Segunda
parte:
—
Permanecer con la respiración suspendida, sin aire en los pulmones (bhaya
kumbhaka) unos segundos, mientras resulte cómodo.
—
Efectuar una inspiración completa con control de los abdominales.
—
Tragar saliva, adoptar los tres bandhas (jalandhara, uddhiyana y mula) y
permanecer con la respiración detenida, con los pulmones llenos de aire (antara
kumbhaka), mientras resulte cómodo.
—
Aflojar los bandhas y espirar lentamente y a fondo todo el aire de los
pulmones.
—
El ritmo de la respiración en esta fase se debe ajustar a 1:4:2:1.
—
Si es preciso, descansar permitiendo que la respiración se mantenga libre hasta
que se recupere el aliento y los latidos del corazón.
—
Empezar de nuevo y repetir todo el proceso anterior un par de veces más.
Posición:

EL
TORAX
Kapalabhati
es un pranayama diafragmático puro, por consiguiente abdominal; sin embargo el
tórax desempeña un papel importante, precisamente en la medida en que permanece
rigurosamente inmóvil. Antes de comenzar Kapalabhati, llenar el tórax, que debe
quedar inmovilizado en posición de inspiración, con las costillas separadas.
Permanecerá lo más inmóvil que se pueda durante todo el ejercicio: es una
condición indispensable para el éxito.
Si
observa el tórax durante el ejercicio, verá que, aunque inmovilizadas, las
últimas costillas se mueven. Este movimiento es inevitable y pasivo, porque se
debe a la tracción que ejercen los músculos del abdomen unidos a las costillas.
Lo que hay que evitar es cualquier movimiento activo, voluntario, del tórax.
LA
CINTURA ABDOMINAL
Los
músculos abdominales son el motor del ejercicio. No hay que tomar en cuenta las
indicaciones contenidas en el capítulo “Respiración con control de la cintura
abdominal”: el control requerido para Kapalabhati es totalmente diferente.
Para
aprender este pranayama, colóquese en su posición favorita y, después de haber
enderezado la columna e inmovilizado el tórax abombado, concéntrese en lo que
sucede en el abdomen. Coloque el centro de gravedad del tronco en el bajo
vientre, debajo del ombligo.
Relaje
ahora los músculos abdominales: el vientre sobresale. Contraiga bruscamente-
incluso diría brutalmente- los músculos abdominales, especialmente los grandes
rectos. Esta contracción provoca la expulsión brutal de cierta cantidad de
aire. Relaje inmediatamente- y en forma lenta- los músculos abdominales: el
vientre vuelve a salirse un poco y entra cierta cantidad de aire en los
pulmones, pasivamente y sin ruido.
Kapalabhati
consiste en una sucesión rápida de tales expulsiones bruscas seguidas de una
inspiración pasiva. Durante la inspiración pasiva, cuide de controlar la relajación
de los músculos abdominales, de forma que el aire entre comparativamente en
forma lenta. La duración de la expulsión es de unos 2/10 de segundos, en tanto
que la inspiración varía de 8/10 a 3/10, según el ritmo con que se efectúa el
ejercicio.

Damos
otro medio de control visual de la corrección de la expulsión, vigile lo que
sucede en el nacimiento del cuello y en la hendidura detrás de las clavículas
(los “hoyuelos”). Si la expulsión tiene la fuerza debida, verá producirse un
levantamiento de los “hoyuelos” y una pequeña hinchazón en el nacimiento del cuello,
porque los pulmones son empujados hacia arriba (debido al diafragma, también él
empujado hacia arriba) Haga una nueva expulsión brusca, seguida de una
inspiración pasiva, relajando progresivamente los músculos abdominales.
Kapalabhati consiste simplemente en series más o menos largas de semejantes
expulsiones.
RITMO
La
calidad del ejercicio depende de la calidad de la espiración, es decir de su
fuerza; el número de expulsiones por minuto sólo viene en segundo lugar.
Aumente
muy progresivamente la rapidez del ejecución, primero hasta 60 expulsiones por
minuto, después acelere hasta un máximo de 120. Es el máximo tolerado en
Lonavla, aunque he tenido la ocasión de verlo practicar aún más rápidamente. La
objeción a esto en Lonavla es que, al acelerar más allá de 120 expulsiones por
minuto, se sacrifica la fuerza de la expulsión.
ERRORES:
Dejar
que el tórax participe en el ejercicio.
Levantar
los hombros.
Igualar
la duración de la espiración con la de la inspiración.
Retraer
el vientre
No
mantener la columna vertebral rigurosamente derecha e inmóvil.
Practicar
distraídamente.
Sacrificar
la fuerza de la expulsión en beneficio de la velocidad.
CONTROL
DE LA GLOTIS

ENTRENAMIENTO
PROGRESIVO
El
otro elemento fundamental de Kapalabhati lo constituye el número de expulsiones
por ráfaga.

Durante
la primera semana, efectuar ráfagas de 10 expulsiones (por cierto, seguidas
siempre de la inspiración frenada). Después de la primera ráfaga, descansen
durante 30 segundos respirando lentamente, con toda comodidad. Efectúe así 3
ráfagas o series de 10 en total.
Agregue
cada semana 10 expulsiones, hasta que alcance, por etapas sucesivas, ráfagas de
120 expulsiones (o sea, un minuto de duración), seguidas de un descanso de
igual duración. Tres series de 120 expulsiones constituyen una buena medida Los
yoguis, en la India, alcanzan a varios centenares de expulsiones... De hecho,
el primero en fatigarse es el abdomen.
Si
comparamos Kapalabhati con la respiración habitual, en la que constatamos que
respiramos 20 veces por minuto, vemos que en Kapalabhati la velocidad se
multiplica por 6...
Kapalabhati
es un ejercicio de respiración abdominal, aunque muy superficial.
APLICACIONES
Kapalabhati
debería situarse al comienzo de cada sesión de pranayama, y aun al comienzo de
cada sesión de asanas, para expulsar todo el aire residual de los pulmones y
provocar una buena oxigenación de la sangre
CONCENTRACIÓN

Después,
concentrarse en la región del vientre situada bajo el ombligo, punto de impacto
de la contracción de los músculos en el momento de la espiración.
Durante
los períodos de reposo, continuar interiorizándose en esta parte del cuerpo.
FISIOLOGÍA
Normalmente,
los seres humanos respiramos entre doce y veinte veces por minuto, y ventilamos
uno poco más de 500 ml (medio litro) de aire en cada respiración. Si se respira
rápidamente, al menos cien respiraciones por minuto, se producen diversos
cambios fisiológicos y psicológicos importantes.
El
primer cambio que sucede es que el hecho de respirar muy rápido provoca la
caída de la presión relativa del CO2 en el cuerpo (efecto denominado
hipocapnia). Esto significa que disminuye la cantidad de anhídrido carbónico
respecto de otros gases necesarios para el cuerpo, en especial en relación al
oxígeno. Dicho de otra manera: aumenta la cantidad de oxígeno relativo en
la sangre. No obstante, la hiperventilación forzada a voluntad nunca dura más
allá de cuatro a diez minutos: ni en prácticas yóguicas, ni tampoco se puede
resistir en esfuerzos físicos.

Pasados
estos minutos de respirar rápido, se pierde el control del proceso y aparece un
periodo de apnea, de respiraciones muy superficiales en las que la absorción de
aire es probablemente de un máximo de 50 a 100 ml por inspiración. En casos
especiales, esta apnea puede ser seguida de otro periodo o ciclo de
respiraciones rápidas, nueva pérdida de control y nueva apnea, respiraciones
rápidas, pérdida de control, apnea...
Durante
la apnea, que puede llegar a durar más de dos horas, la presión relativa del oxígeno
cae a valores muy bajos (técnicamente denominado hipoxia) y sube la cantidad de
CO2 que hay en el cuerpo (efecto denominado hipercapnia). Este proceso
bioquímico explicado aquí muy resumido afecta también el nivel de calcio iónico
corporal. Al eliminar tanto CO2 durante la respiración rápida —y teniendo en
cuenta que el CO2 es ácido—, aumenta el pH de la sangre, que pasa de 7'4 a 7'6.
Ello produce la denominada alcalosis respiratoria que, a su vez, provoca una
caída del calcio en el plasma sanguíneo y del potasio intracelular, y hace que
sea más difícil la entrada de oxígeno en las células, especialmente en las
cerebrales. De ahí las tetanias que aparecen tan a menudo en las respiraciones
catárticas, la sensación física de opresión torácica, los espasmos musculares,
la dificultad de coordinación y demás efectos que suelen acompañar la
implosión.
Como
se ha apuntado, durante un periodo de cuatro a diez minutos se puede mantener
una respiración rápida que hace subir la tasa de oxígeno en la sangre y el cerebro.
La absorción normal de oxígeno es de dieciocho a veinte litros de aire por
minuto (inspiramos más de medio litro de aire en cada inspiración, con lo que
nuestra nariz deja pasar en ambos sentidos unos 15.000 litros de aire diarios),
pero durante una sesión de kapalabhati respiramos 150 litros o más de aire por
minuto, lo que viene a ser unas diez veces más de aire que en la respiración
normal.
Después
de una ráfaga de respiración rápida mantenida entre cuatro y diez minutos
—repito que por rápida entiendo entre ciento veinte y doscientas respiraciones
por minuto— sigue el periodo de pérdida de control voluntario de la
respiración. Los centros vegetativos retoman esta función e inducen al sujeto a
un estado de apnea durante el que aumenta el nivel relativo de CO2 en la
sangre. Durante este periodo es cuando suceden los fenómenos psicológicos más
interesantes. Durante la apnea, que suele durar dos o más horas, el practicante
queda en un estado como de muerte, en una quietud absoluta y respirando muy superficialmente,
pero su estado mental es de completa conciencia despierta y dialógica, con una
gran dosis de auto reconocimiento, lo que de forma automática genera perdón y
ternura.
EFECTOS
DE KAPALABHATI
Los
principales efectos de Kapalabhati son:
Expulsión
del aire residual
Aunque
la respiración yóguica completa no expulsa totalmente el aire residual de los
pulmones, ese aire viciado que permanece en los pulmones incluso después de la
espiración. Por el contrario, la sucesión rápida de expulsiones bruscas de
Kapalabhati si lo logra, constituyendo así un procedimiento de limpieza total
de los pulmones. Representa una excelente prevención contra la tuberculosis.

OXIGENO: Paralelamente,
durante Kapalabhati la sangre se satura de oxígeno. Las células se apresuran en
tomar su parte y expulsar su CO2 (como acabamos de ver). Se produce así un
aumento de la actividad celular, de especial importancia en el civilizado
sedentario. Kapalabhati estimula así la respiración celular, lo que se
manifiesta por una sensación de calor en todo el cuerpo.
El
hombre natural, al vivir en estado salvaje en la naturaleza, hace el suficiente
ejercicio físico para mantener automáticamente una buena dosis de metabolismo
celular. El hombre civilizado, con poca o ninguna actividad física, necesita
cada día este suplemento de oxigenación de la sangre y esta aceleración
momentánea de la respiración celular.

Los
adeptos de Kundalini yoga utilizan la práctica muy prolongada de Kapalabhati
para activar los centros de energía espiritual que corresponden a esta fuerza
cósmica, latente en el hombre ordinario. Por esto los adeptos que practican un
yoga con finalidad espiritual, lejos de quedar dispensados de la práctica de
Kapalabhati y de otros ejercicios de pranayama, deben, por el contrario,
practicarlos con más vigor y duración que los adeptos que sólo persiguen un fin
higiénico. En Occidente podría haber tendencia a suponer lo contrario...
Kapalabhati
produce una intensa actividad pránica en el organismo; por esto, los adeptos
que lo practican durante largos minutos deben ejecutarlo en Loto. Las
reacciones del organismo pueden ser muy violentas y traducirse por sacudidas en
todo el cuerpo. Es preciso, entonces, que las piernas estén sólidamente
enlazadas en Loto.
Es
evidente que una práctica llevada hasta este punto no está autorizada sino bajo
la vigilancia directa de un Gurú. El peligro es muy teórico en Occidente,
porque estas reacciones sólo se producen después de una práctica tan intensa
que está fuera del alcance del Occidental, cuyos músculos abdominales quedarían
fatigados, agotados, antes de franquear el umbral peligroso.
Pulmones
Kapalabhati
purifica y mantiene flexible la esponja pulmonar. Los intercambios se activan.
Diafragma
El
diafragma participa muy intensamente en Kapalabhati, pero en forma pasiva. En
efecto, lo que lo acciona no es la contracción de su propia cintura muscular:
sus movimientos se producen por el hecho que los músculos abdominales empujan
las vísceras abdominales hacia atrás y arriba. El diafragma es así “manipulado”
por estos músculos, a través de las vísceras. Está muy activo, entonces, pero
sin mediar contracciones musculares de su parte. Kapalabhati mantiene la
movilidad y la flexibilidad del diafragma, cuya importancia vital no debería
subestimarse.
Cintura
abdominal
Kapalabhati
procura un excelente control de todos los músculos abdominales, particularmente
de los rectos, que ganan tanto en fuerza como en flexibilidad- lo que es de
gran importancia para la calidad de la musculatura abdominal-. Además, la
actividad de la cintura abdominal tiende a eliminar los depósitos de grasa de
la pared abdominal.
Los
tejidos indeseables (celulitis, grasa en exceso, etc.), tienden a desaparecer
por oxidación, gracias a la práctica regular de Kapalabhati y de los demás
ejercicios de pranayama.
Órganos
abdominales
Sistema
nervioso
Kapalabhati
tiene efectos muy profundos sobre el sistema nervioso, en particular sobre el
neurovegetativo. La hiperoxidación de la sangre, combinada con el descenso de
la tasa de CO2, que es el excitante natural del centro respiratorio,
tranquiliza a éste, lo que repercute en el conjunto de este sistema
neurovegetativo.
Kapalabhati
constituye para todo el sistema nervioso un tónico sin igual.
El
efecto que habitualmente se atribuye a kapalabhati es el de conseguir una buena
oxigenación de la sangre y, por tanto, del cerebro: limpia las mucosidades de
las vías respiratorias y se elimina gran cantidad del CO2 residual en la sangre
y en las células (lo cual representa un excelente prevención contra la tuberculosis).
No obstante, los efectos de la respiración rápida son mucho más numerosos:
—
El aumento del oxígeno en la sangre junto a un descenso de la tasa de CO2 y
todo ello seguido del efecto contrario, tranquiliza el sistema respiratorio
repercutiendo beneficiosamente en el conjunto de todo el sistema
neurovegetativo.
—
Durante las respiraciones rápidas la sangre se satura de oxígeno, provocando un
aumento de la actividad y respiración celular. Esto se manifiesta en un aumento
del calor en todo el cuerpo y es frecuente que los practicantes suden
copiosamente, con independencia del clima ambiental. Esta sensación calórica
desaparece durante el periodo de apnea, dando paso a un frío intenso y desigual
según las partes del cuerpo.
—
La práctica del kapalabhati convierte el diafragma en una bomba potente que
aspira la sangre venosa y la devuelve al ciclo ya reoxigenada; ello repercute
positivamente y de forma inmediata en la sangre arterial que sale del corazón.
—
Desde el punto de vista fisiológico, el cerebro se contrae al inspirar y se
distiende con cada expiración. Así, al respirar realizamos un masaje cerebral
en el sentido físico de la expresión. La respiración ordinaria hace variar el
volumen de este órgano entre quince y veinte veces por minuto, en tanto que con
las respiraciones rápidas alcanza las ciento veinte variaciones de volumen por
minuto. En este sentido, una sesión de kapalabhati produce, literalmente, un
masaje cerebral acelerado y acompañado de una acción de bombeo sobre la
circulación arterial a la misma velocidad de la respiración. Este proceso
administra un torrente de sangre oxigenada que irriga y lava el cerebro,
abriendo los capilares y estimulando las glándulas endocrinas, especialmente la
hipófisis y la epífisis. Y todo ello sin ningún riesgo añadido, ya que la
presión arterial permanece en los límites fisiológicos normales: hay una
aceleración de la circulación no un aumento de la presión. Es decir que
kapalabhati produce un lavado real del cerebro.
BENEFICIOS
Kapalabhati
es un ejercicio para la purificación del pasaje nasal y los pulmones. A pesar de
que éste es uno de los seis ejercicios de purificación (kriyas), también es una
técnica de prânâyâma.
Se
utiliza especialmente para controlar los movimientos del diafragma y para
eliminar el espasmo en los bronquios. Por lo tanto las personas que sufran de
asma lo encontrarán de mucha utilidad. Es muy útil en la cura del consumo de
estupefacientes, elimina las impurezas en la sangre y tonifica los sistemas
circulatorio y respiratorio. Kapalabhati es el mejor ejercicio para estimular
todos los tejidos del cuerpo. Durante y después de la práctica, es posible
sentir una vibración y alegría peculiar, especialmente en los centros nerviosos
de la columna. Cuando la corriente nerviosa vital se estimula a través de este
ejercicio, toda la columna se convierte en una especie de cable vivo, pudiendo
sentirse el movimiento de la corriente nerviosa.
Se
eliminan grandes cantidades de monóxido de carbono. La absorción de oxígeno
hace más rica la sangre y renueva los tejidos corporales. Más aún, los
constantes movimientos de ascenso y descenso del diafragma actúan de forma
estimulante para el estómago, el hígado y el páncreas.
CONTRAINDICACIONES
—
Afecciones pulmonares declaradas.
—
Enfisema.
—
Hipertensión arterial.
—
Problemas cardiovasculares.
—
Períodos de menstruación o embarazo.
—
Problemas en los órganos abdominales.
Este
ejercicio está sometido a las mismas restricciones que todos los ejercicios de
pranayama. Deben abstenerse las personas que sufran de una afección pulmonar
declarada. Los cardíacos podrán practicarlo, pero sólo después de un largo
período de preparación mediante la respiración con control de los músculos
abdominales, etc. En principio con control de los músculos abdominales, etc. En
principio, el enfisema no es una contraindicación, porque de todos modos la
parte afectada por el mal está irreversiblemente dañada, por lo que Kapalabhati
no puede agravarla. Pero el enfisema indica, además, un estado de fragilidad de
los pulmones, lo que debe incitar a gran prudencia.
FUENTES:
“Prânâyâma- Yogadarshana” – Yoga y Meditación
(http://www.yogadarshana.tk)
“PRANAYAMA, LA DINAMICA
DEL ALIENTO” DE ANDRE VAN LYSEBETH
“CIENCIA
DEL PRANAYAMA” DE Swami Sivananda
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