domingo, 15 de julio de 2012

LA GRATITUD...EL PODER DEL AGRADECIMIENTO

La gratitud es la virtud por la cual una persona reconoce, interior y exteriormente, los regalos recibidos y trata de corresponder en algo por lo que recibió. Esencialmente, la gratitud consiste de una disposición interior, un corazón agradecido, pero cuando es genuino trata, de alguna forma, de expresarse en palabras y en obras. Consecuentemente, incluye tres elementos: reconocimiento de que un regalo ha sido recibido; apreciación expresado en agradecimiento; y en cuanto sea posible, regresar de alguna manera lo que se le ha dado de forma gratuita sin ninguna obligación de parte del dador.Puede ser la consecuencia de un sentimiento de estar en deuda hacia otra persona por haberte cuidado de alguna forma. Pero si miras más a fondo descubrirás que se debe a una consciencia de conexión con todo el universo.
La gratitud fluye cuando rompes tu estrecho círculo de ideas y opiniones, tan egocéntrico y comprendes que mas allá de las intenciones incluso mas allá de la simple existencia de tantos millones de personas mas allá de las pautas de comportamiento establecida y de las reacciones químicas, se te ha dado el milagro de vida con toda la bondad que ella conlleva.
Tomar consciencia de las bendiciones que hemos recibido y revelar que incluso un mal día o una mala experiencia está llena de regalos preciosos por descubrir.
Cuando despiertas a la verdad de esta increíble interconexión, te llenas espontáneamente de alegría y de afecto. Por este motivo una de las practicas mas enriquecedoras que podes realizar es el cultivo de la gratitud. Patanjali escribió que santosha (contento o aprecio por lo que se tiene) conduce a una alegría sin límite, mientras que otros textos yoguicos afirmas que este sentido de aprecio es la alegría suprema que lleva naturalmente a la consecución de lo absoluto.
Afortunadamente la gratitud puede cultivarse simplemente a través de su práctica.
Para empezar a cultivar la gratitud debes prestar atención a lo que tienes y a lo que eres y a lo que has recibido.



Simplemente dar las gracias
Dedica por lo menos 30 minutos por día preferentemente al final la jornada para hacer tu auto reflexión.
Siéntate cómodamente con los ojos cerrados, concentrándote unos momentos en tu respiración, mantra o cualquier otra técnica que normalmente utilices para centrarte. Cuando sentís que estas tranquilo entonces hazte estas tres preguntas…

·       ¿Qué he recibido hoy?
Se especifico y piensa en todas las cosas que puedes recordar.
Puede ser algo sencillo como una sonrisa, el canto de un pájaro al amanecer o que el conductor del colectivo te espero en la parada para que te subas  sin retraso. Recuerda que no importa la motivación por lo que te dieron algo. Basta que los actos de otros te hayan beneficiado.
Comprueba que cosas no apreciaste lo suficiente cuando las recibiste. Recordar en que estaba tu mente en el momento de recibir el beneficio.
Solemos vivir como si el mundo nos debiera todo. Cuando reflexiones sobre lo que se te ha dado hoy, te darás cuenta de que somos nosotros los que debemos infinitamente al mundo. Esta consideración va mas allá de la  humildad, descubrirás en ti un sentimiento profundo de gratitud y un deseo natural de ser generoso en el servicio a los demás.
·       ¿Qué he dado hoy?
Repasa los acontecimientos del día de la misma forma, pero en esta ocasión piensa en lo que has dado a los demás. Se tan especifico y concreto como puedas. Como antes tu motivación para dar no cuenta. Desde lo más sencillo como cuidar a tus animales como lavar los platos de la familia hasta enviar un saludo a un amigo que cumplía años. Descubrirás que sin actos heroicos has contribuido al bienestar de muchas personas y animales. O sea que has hecho algo positivo por el planeta.
·       ¿Qué dificultades y problemas he causado hoy?
También aquí debes ser lo más especifico y puntual  posible. No supervalores o infravalores. Trata de ser objetivo. Puedes reflexionar en situaciones como atascar el tránsito para estacionar hasta sacar a los gatos del sillón en el que dormían para sentarme yo. Darme cuenta de los pequeños egoísmo es una tarea difícil pero no puede ser pasada por alto. Puede que surja el remordimiento pero el objetivo es conseguir que seas más realista con tu vida.
En general somos conscientes de cómo los demás nos ocasionan problemas y dificultades pero rara vez reconocemos los problemas y dificultades que ocasionamos a los demás. Pero si logras darte cuenta tu ego se desinflara un poco y recordaras que la vida te ha concedido muchas gracias.
Puedes reflexionar sobre todas tus relaciones haciéndote estas preguntas, incluyendo familia, amigos, colegas, parejas, mascotas, plantas e incluso objetos. Puedes reflexionar sobre acontecimientos de un día, una persona o una visita familiar.
Recuerda que esta práctica meditativa consiste en no analizar tus motivaciones o intenciones sino en evitar que interpretes o juzgues. Simplemente estas trasladando tu atención desde el pensamiento centrado en el yo para considerar las cosas tal y como ocurres y , como todas las tradiciones del yoga indican, encontraras la  sabiduría y la liberación.
Una de las claves del respeto, y por consiguiente de la alegría interna y la iluminación, es aprender a ser agradecido y a dar las gracias con gratitud y con una adecuada comprensión. Ciertamente me dirán que algunas veces no hay por qué dar las gracias, y que eso cultiva una actitud inocente, pasiva y débil. En verdad, la gratitud es todo excepto debilidad. Abre la puerta a una ciencia y conocimiento superiores. Un acto emanado de la gratitud es siempre beneficioso y bello. No saber dar las gracias no significa fortaleza en lo absoluto, sino debilidad. Una persona prisionera de su descontento cae en estados mentales negativos que le roban su fuerza y su energía.
La expresión "gracias" no es una mera frase educada y convencional. Es, por sobre todo, una frase mágica, un encantamiento sagrado, un poderoso mantra trasmitido a todas las personas por los grandes maestros espirituales y sus discípulos más iluminados. Sí, muchas costumbres de la vida que practicamos en forma inconsciente fueron originalmente instituidas por seres de luz que deseaban ayudar a la humanidad. La expresión "gracias" tiene el poder de abrir la conciencia y despertar a la verdadera riqueza. Aquellos que saben dar las gracias cuando caen en las pruebas, demuestran su valor interno y su conexión con una conciencia superior. Un agradecimiento tal debe provenir de una clara conciencia y de un perfecto conocimiento de las leyes de la vida. Entonces posee el poder alquímico para transformar las situaciones y los estados mentales.
Cuando se dice de la forma correcta, el agradecimiento tiene la virtud de purificar el alma terrenal y las relaciones entre los seres. Dar las gracias a alguien es purificar la atmósfera entre tú y esa otra persona. Algunas veces incluso puede sanar relaciones karmáticas y situaciones difíciles. "Gracias" ejerce un poder liberador; permite el desapego, el abandono (o la aceptación de las cosas), y facilita el perdón. 
Puede convertirse en una verdadera bendición para uno mismo y para otros; puede ser una muralla de defensa contra las fuerzas de la oscuridad que con frecuencia tratan de interferir en nuestras vidas para perturbar furtivamente, complicarlo o destruirlo todo. Por medio de la gratitud, también se puede crear una firme base --una sobre la cual se pueda construir una vida útil, armoniosa, rica y consciente--, en el aspecto psicológico de la vida.
Las virtudes de la gratitud son demasiado numerosas para describirlas; lo más sencillo es conocerlas por experiencia propia, poniendo en práctica la gratitud. Sin duda que necesitaremos una nueva percepción del mundo mucho más espiritual y sutil. Es en el mundo invisible donde el agradecimiento adquiere todas sus dimensiones. Por supuesto, si vivimos sin espiritualidad, sin conciencia, si damos la espalda al mundo invisible, admito entonces que dar las gracias pueda convertirse en una debilidad: para un ignorante, el agradecimiento es la muerte. Pero creo que nosotros aún no llegamos a esto.
Para quienes están conscientes de su espiritualidad y, por tanto, de la parte más sutil de su ser y de la vida, agradecer es incrementar la intensidad de la vida. El descontento estrecha la vida, mientras que la gratitud la expande, la aumenta, incrementa la alegría, y abre las puertas del infinito, del amor. Aquellos que reciben amor con gratitud lo reciben doblemente, mientras que quienes están descontentos lo pierden. La gratitud es el arte de saborear la vida con agrado; es también una aceptación inteligente y trabajo sobre uno mismo. El niño pequeño que recibe muchos cuidados no puede tener recogijo, mientras crea merecerlo todo. Vivir una mentira es sentenciarse uno mismo a infortunios y a desilusión. 
Estoy convencido de que la alegría depende de nuestra actitud en la vida. Si tu agradecimiento contiene todo lo que es del cielo, entonces se convierte en una fabulosa oración y en un regalo de amor. Quien pronuncia las "gracias" de esta manera, comprende que nada en esta tierra le pertenece, y que todo es un regalo de los seres superiores que velan por él. Ni siquiera su cuerpo, sus pensamientos o sus deseos le pertenecen. Dar las gracias por todas estas bendiciones es estar en camino de adquirirlas verdaderamente, y de hacer algo positivo con ellas. Cuando el agradecimiento se transforma en una oración, adquiere el poder de triunfar sobre las fuerzas oscuras y los estados mentales negativos que envenenan la vida.
Cada vez más y más, el mundo se asemeja a una selva infestada de insectos y animales extraños, hasta el punto de encontrarse uno en situaciones donde los estados mentales oscuros invaden la conciencia y la sensibilidad como una nube de mosquitos, en forma cada vez más frecuente. Ya no sabemos cómo escapar a esos estados destructivos. El gran agradecimiento "aquel que conoce el sendero hacia el mundo superior invisible" puede liberarnos. Repito lo que digo, porque para mí el agradecimiento que se eleva al cielo con respeto y gratitud es la oración más hermosa. Ahora, es la oración más eficaz para sacar a los seres humanos del control de las fuerzas oscuras y los estados mentales negativos. La palabra "gratitud" también significa renacer a uno mismo.
Finalmente debemos comprender que hemos permitido una forma de vida artificial que incrementa el desarrollo de la negatividad. Por eso, tanto en el futuro como en el presente, las técnicas de alquimia interna serán cada vez más indispensables. Sin ellas, será imposible luchar para mantener la propia dignidad, el tesoro del alma, la belleza interior. Debemos reinventar una nueva forma de vivir en la tierra para poder recobrar las fuerzas del alma que abren las puertas del cielo y de la iluminación. Esta es una necesidad para el futuro.
Cuando los seres humanos llevan el cielo y la tierra dentro de sí mismos, no hay fuerzas negativas que puedan penetrar en ellos. Entiéndanme bien: para mí el descontento es una fuerza negativa. Claro que hay un tipo de descontento que es beneficioso, porque permite ponernos a trabajar aún más para alcanzar la perfección, pero este descontento es mesurado y controlado, es una herramienta de la creatividad. No estoy refiriéndome a éste, sino al que invade el alma y lleva al servilismo, cerrando las puertas a la inteligencia superior.
"Gracias" es una palabra que une al cielo y la tierra. Cuando el agradecimiento es sincero y está lleno de fuerza vital, tiene el poder de tocar y despertar ese centro íntimo que radica en el estómago y que los japoneses denominan el "hara". La verdadera fuerza proviene del profundo agradecimiento que toca el centro del ser uniendo cielo y tierra. Quien sabe cómo agradecer a la tierra, halla el fundamento de la vida psicológica. La tierra limpia, purifica y sana muchos problemas psicológicos, e incluso enfermedades físicas, porque ambos están estrechamente relacionados. 
Quien sabe cómo agradecer a la inteligencia de los cielos halla dirección en su meta en la vida. Es una luz que ilumina con verdadero conocimiento. Todo lo que necesitamos hacer es ponernos a trabajar. Muchas cosas en nuestra vida dependen de la forma en que dirigimos nuestras energías. La inteligencia no radica en digerir las cosas como una cotorra, sino en la capacidad de comprender el significado positivo de la vida y caminar en esta dirección por nuestro bien, por el de los demás, y por el mundo. Todos en la tierra deben ofrecer sincero y cálido agradecimiento a todos los seres -- no al pequeño ser artificial en ellos, sino al Innombrable, omnipresente. La aceptación de lo divino, sublime, infinito, inmortal, a través de todos los seres humanos y a través del Todo es la perfección del agradecimiento.
Antiguo Ejercicio Esenio de Purificación y Salud
Párate en medio de la naturaleza viviente, entre el cielo y la tierra.Siente la tierra bajo tus pies; siente como la tierra te carga y te sostiene.
Siente el cielo infinito sobre ti; te inspira, te mejora, te eleva.
En el cielo, piensa en el origen de tu espíritu y de tu inteligencia.
En el cielo, piensa en el origen de tu alma eterna, de la más elevada conciencia universal.
En la tierra, piensa en el origen de tu alma terrestre, en tu conciencia individual.
Siéntete como una unión viviente entre las fuerzas del cielo y de la tierra, del infinito y de lo que está en desarrollo.
 Arrodíllate en la tierra, y con tu mano derecha cava un pequeño hoyo en la tierra.
Coloca las dos manos juntas sobre tu pecho (el corazón místico), en señal de oración y de unión interna con el cielo y la tierra dentro de ti.
En esta postura sagrada, permite que una hermosa luz, la fuerza, la presencia del cielo, fluya a través de ti: el omnipresente Padre de todos los seres vivientes. Imagina una luz diamantina, transparente como el agua pura.
Inclínate con amor sobre la Madre Tierra, y coloca tus manos alrededor del pequeño hoyo. Inclínate sobre la tierra y coloca tu boca entre tus manos.
Ofrécele con tus palabras a la tierra el agradecimiento del cielo a la Madre Tierra; ofrécele también el agradecimiento de tu corazón y, a través de ello, del corazón de la humanidad.

Pronuncia las palabras:
"Madre Tierra, yo te ofrezco mi agradecimiento con todo mi corazón, y a través de él del corazón de todos los hombres y las mujeres. Que todos los seres que llevas en tu seno protejan, nutran y bendigan todo lo que crece."
Acuéstate después sobre la tierra y abandónate sobre ella. Que tu cuerpo y tu alma nacidos de ella sean uno con la Madre Tierra y su oculto esplendor.

  Piensa y di:
"Madre Tierra, elimina todas mis enfermedades y mis faltas según tu voluntad, para que pueda recibir la bendición del espíritu divino y trasmitirla a todos los seres vivientes, según tu voluntad".
Manténte en comunión, en silencio, mientras dejas que la tierra te purifique completamente.
Pónte nuevamente de rodillas y coloca tus manos frente a la rosa solar del corazón.

Piensa en tu espíritu, siente tu alma, y di con tu fuerza vital:
"Con amor y gratitud,
te ofrezco mi amoroso agradecimiento lleno de luz.
A la Madre Tierra, gracias;
al agua de la vida, gracias;
al precioso aire, gracias;
al fuego sagrado, gracias;
a los minerales, gracias;
a las plantas, gracias;
a los animales, gracias;
a la humanidad que camina por el sendero de la evolución, gracias;
a todos los ángeles, gracias;
a la inteligencia cósmica que creó mi pensamiento, gracias;
al océano de amor que creó mi sensibilidad, gracias;
a la vida universal que impregnó mi futuro con la semilla de la individualidad, gracias;
a todos los seres del mundo, doy las gracias en Él, la única Fuente que unifica a todos los seres en su origen y propósito".
Cruza los brazos sobre tu pecho, inclina ligeramente tu cabeza, y pronuncia la palabra de cierre: "Amen".
Entonces, rellena de nuevo el agujero que cavaste para hablar con la Madre del mundo.
 Por medio de la práctica de estos ejercicios, que son totalmente compatibles con nuestra vida contemporánea, notarás que recibes una fuerza de balance y armonía que te permite estar más equilibrado y ser tú mismo en la vida. La técnica de la gratitud permite que uno desarrolle una mayor sensibilidad hacia el mundo superior. No es un sentimentalismo poco saludable, sino un despertar que proviene de una mayor lucidez, más fortaleza, más bondad. Nuestra vida es nuestra vida. Somos nosotros quienes tenemos que vivirla, nadie más. Pero es obvio que para vivir la vida de una forma armoniosa, necesitamos fortaleza y lucidez. La técnica de la gratitud nos permite obtener esto, y aún más.
Uno generalmente siente temor de la sensibilidad, porque piensa que mientras más sensible sea una persona, más infeliz y enferma estará. Por supuesto que si el agradecimiento no se expresa de la forma correcta puede enfermar, porque las energías no están dirigidas hacia el espíritu del cielo, sino que permanecen inconscientes y en forma demasiado personal. Quien piensa que él o ella es el centro del mundo, cuando da las gracias solamente expresa una frase muerta educada y convencional, para esconder el verdadero ser que él o ella es, por la pura apariencia.
El verdadero agradecimiento abre la percepción de la belleza, de la sabiduría, de la grandeza y del amor. Si un ser humano ya no percibe la realidad de mundo superior omnipresente, está perdido. Es solo cuestión de tiempo que la caída sea inevitable. Sólo el cultivar correctamente una mayor sensibilidad pueden llevar a la humanidad hacia una verdadera evolución de luz y armonía, y permitirle superar todas las pruebas y las tentaciones.
Una fuente de bienestar y de gran beneficio para la vida es ofrecerse a sí mismo unos momentos de soledad en los que se pueda cultivar la armonía y el bien original en calma y en silencio, y cuando pueda pronunciarse la mágica frase del gran agradecimiento. Luego podemos compartir esto con otros a través de simples actos, de palabras amistosas, de cálidas sonrisas llenas de luz que provienen de un mundo donde lo humano reina.

Naikan, una reflexión sobre nuestra vida.
Naikan es un método japonés de reflexión sobre nuestra vida entera, con el que repasamos las relaciones más importantes que hemos tenido desde que nacimos hasta la edad actual.
 Es un método estructurado de reflexión sobre uno mismo que nos ayuda a comprender mejor las situaciones problemáticas del presente y pasado. Usted se puede preguntar ¿Porqué es importante examinar las relaciones del pasado?
 Si a caso sería más adecuado inspeccionar y reflexionar las relaciones actuales porque los problemas los tenemos ahora ¿no? Sin embargo la realidad es que los problemas del presente se originan por roces en las relaciones humanas mucho antes del momento actual.
 Naikan ayuda a ver nuestra propia película de la vida. Nos permite entender cómo los sucesos se encadenan uno a otro y comprender por qué tenía que pasar todo esto.
 Si los problemas nos vienen encima uno y otro sin parar es quizás el aviso de que tenemos que repasar nuestra vida, de cómo hemos vivido. Así aprendemos nuevas formulas para vivir mejor...
El método fue creado por el maestro Japonés, Ishin Yoshimoto, a finales de los años 60. Después de 20 años de desarrollo e investigación personal de la antigua meditación budista (un método arduo y difícil de practicar), creó el método de introspección Naikan actual con las tres preguntas, fácilmente accesible para todos. Su deseo era que Naikan se extendiera por todo el mundo y que cualquier persona pudiera llegarlo a conocer.
 Hoy existen unos 40 centros Naikan en Japón y actualmente el programa de Naikan se aplica activamente en campos tan variados como la psiquiatría, la psicología, el sistema educativo, la economía, la criminología, reintegración social, espiritualidad, conflictos familiares y tantos otros...
 En 1978 fue fundada la asociación japonesa de Naikan que organiza el Congreso Nacional de Naikan una vez cada año. En 1991 se celebró el primer Congreso Internacional de Naikan en Tokyo. Desde entonces se realiza cada 3 años en países distintos.
 Naikan ha arraigado en Europa, con centros de Naikan establecidos en Austria y Alemania. En España Hideo Asai introdujo este método en los años 90 y actualmente es el único lugar donde se instruye (Dojo Asai de Sils, Girona).
Todo lo que necesitamos para ser felices está en nuestro interior; pero a menudo nosotros mismos hemos engendrado nuestra insatisfacción, sufrimiento e infelicidad, y por ello somos también nosotros mismos quienes podemos superar esos sentimientos.
 El naikan es un método japonés de introspección sencillo e intensivo que ayuda a enfrentarse al propio yo de una forma serena y apacible y conduce a sanar las heridas más antiguas del alma y recuperar la fuerza y la alegría de vivir.
 El naikan clásico -suchu naikan- dura una semana... Durante esa semana se trabaja cada día intensivamente. La sesión empieza a las seis de la mañana y termina a las nueve de la noche, de modo que en total se realiza un trabajo con uno mismo de unas 100 horas.
 Cada practicante tiene su propio espacio, de unos 2m, delimitado por un biombo, a fin de no recibir ningún estimulo del mundo exterior. Su tarea durante el retiro consiste en examinar las relaciones más estrechas y significativas de su vida -la convivencia con la madre, el padre, los hermanos y hermanas, la pareja, los hijos, los amigos- en periodos sucesivos de cinco años.
 Por ejemplo, cuando el practicante encara la relación con sus padres, empieza con la madre y examina el periodo que va del nacimiento a los cinco años, luego de los seis hasta los diez, etc., hasta llegar al momento presente o hasta la fecha de la muerte de su madre.

3 PREGUNTAS CLAVE
 La introspección, Naikan debe centrarse en el propósito de dar respuesta a tres preguntas en relación con esa persona y durante ese periodo:
 . ¿Qué hizo por mí esa persona durante ese periodo?
 . ¿Qué hice yo por ella durante ese mismo periodo?
 . ¿Qué dificultades le causé en este periodo?

A cada periodo de cinco años se dedica aproximadamente una hora y media de análisis y reflexión. Al cabo de esa hora el practicante recibe la visita del guía, a quien debe responder de forma breve las tres preguntas naikan.

 El guía de naikan se limita a acompañar al practicante en su camino y a escucharle con el corazón. Su tarea no consiste en analizar o evaluar resultados. Al fin y al cabo, es el practicante quien va descubriendo qué ha sido correcto a su juicio y qué no en su comportamiento ante la vida. Por ello, durante el retiro naikan crece la confianza en la propia capacidad de observación y valoración, lo que se convierte en una base sólida para reorientar el futuro.

EL PROCESO HACIA LA ALEGRÍA
 El practicante sólo tiene contacto con el guía, únicamente habla con él y no con los demás practicantes, aunque todos llevan a cabo su naikan en la misma sala. Durante esa semana normalmente no se establece ningún contacto con el exterior, no se escucha la radio ni se ve la televisión ni se lee ningún libro por la noche para distraerse. Sin embargo, los participantes no se aburren: su propia vida es la historia más interesante, aleccionadora y emocionante que puede existir.

 Con frecuencia las emociones humanas negativas provienen de los deseos e impulsos personales contrariados -sobre todo en la primera infancia- que, al no poder materializarse, producen todo tipo de desequilibrios, bloqueos, frustraciones, insatisfacciones y miedos. Esa negatividad se traduce en quejas, celos, pesimismo, falta de energía, estrés, autocompasión o malhumor.
LA FUENTE INTERNA DE LA GRATITUD
Al reflexionar sobre el pasado con el método naikan la mayoría de personas podemos darnos cuenta de que a lo largo de nuestra vida hemos recibido ayuda, amistad y amor de muchas otras personas. Gracias a ello, hemos crecido y vivimos en el presente. Hacernos profundamente conscientes de ese hecho origina un sentimiento natural de gratitud y humildad hacia el entorno que transforma nuestra relación con la vida y nos conduce a vivir positivamente, al tiempo que nos descubre una fuente de alegría a la que siempre podremos acceder.

 El naikan puede ayudar a reconciliarse con el pasado y a profundizar en el interior de una forma tanto o más intensa y efectiva que la psicoterapia occidental. El naikan no cambia la vida, sino la percepción que se tiene de ella. Lo que tiene valor para una persona recibe alimento y protección, lo que está contra nosotros pierde su poder y se deja atrás. En consecuencia, el entorno también empieza a transformarse positivamente.

 El método naikan hace tiempo que se desligó de sus raíces en la tradición del budismo. Es una técnica universal, accesible a todo el mundo, que no exige comulgar con ningún credo ni adoptar una doctrina determinada. Tampoco es necesario haber practicado meditación ni poseer una capacidad de concentración especial. El practicante sólo debe estar dispuesto a enfrentarse a sí mismo en silencio y aceptar lo que va descubriendo. En sólo una semana de retiro puede hallar la paz consigo mismo, requisito para vivir en paz con los demás.

OTRA PERCEPCIÓN DE LA VIDA: Naikan está indicado para todo aquel que se quiera conocer un poco más y funciona especialmente bien en momentos críticos de la vida, como las rupturas sentimentales, los cambios laborales y las readaptaciones. El único “precio” que exige es que se esté dispuesto a mirar hacia dentro de uno mismo y a ir aceptando sin prejuicios todo lo que se vaya encontrando. Al final el rencor y la autocompasión van desapareciendo y en su lugar aparece una sensación de gratitud y plenitud. Lo que tiene valor para el practicante se conserva y todo aquello que le perjudica pierde su poder y se deja atrás. En consecuencia, el entorno también empieza a transformarse positivamente. “La mente, en un proceso natural –según Asai–, tiende a hacernos sentir víctimas frustradas y desgraciadas. Naikan ayuda a ver los hechos de manera equilibrada, desde la serenidad y la tranquilidad internas. Incrementa la confianza en la propia capacidad de observación y valoración. Percibimos las cosas de forma diferente y esto se convierte en una sólida base para reorientar el futuro de la persona.”

Algunas de las psicoterapias occidentales parecen obsesionadas con descubrir qué problemas nos causaron nuestros progenitores. Aunque se sabe que los padres pueden provocar dificultades a los hijos, la técnica de meditación Naikan intenta dar una visión más equilibrada de nuestro pasado, reflexionando también acerca de todo aquello que nos aportaron nuestros tutores y los problemas que les causamos.
Este método nos permite ser conscientes de la ayuda, la amistad y el amor que hemos recibido, originando un sentimiento de gratitud y humildad que transforma nuestra relación con la vida y que nos conduce a enfrentarnos a ella de una forma más positiva.

FUENTES:
http://www.masalladelaciencia.es/hemeroteca/meditacion-naikan-la-mirada-interior_id26180/introduccion_id427896.html
http://www.essenespirit.com/spanish/gratitud.html
 REVISTA YOGA & MENTE SANA de YOGA JOURNAL, GUIA N°28, AÑO 2011.

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