lunes, 8 de agosto de 2011

PRANAYAMA

PRANAYAMA
PRÂNA
Swami Sivananda dice: “Prana es la suma total de todas las energías contenidas en el Universo”.

Por el término sánscrito prânâyâma, se conoce un extenso conjunto de técnicas para controlar el prâna, concepto que significa a la vez energía y vida. Prâna es un término sánscrito para denominar la energía esencial del universo, y es concepto intraducible en toda su profundidad a nuestro idioma. Por otro lado ayama significa controlar y expandir o alargar. De ahí nace el término para denominar el conjunto de técnicas de control de la respiración, prânâyâma: control o expansión del prâna, de la energía universal que recorre nuestro cuerpo.
El prâna se encuentra impregnando de vida, fuerza o actividad todo lo que de por si es inerte, inactivo. En la cultura científica, sus formas mas conocidas son las distintas energías que contempla la ciencia: electricidad, magnetismo, energía atómica, etc. Sin embargo, tradicionalmente, el prâna es el motor evolutivo que podemos encontrar en los cinco elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire, luz y espacio vacío.
Dada su gran variedad de manifestaciones, el prâna podemos encontrarlo en todo aquello que nos proporciona fuerza y salud: luz solar, aire, agua y alimentos puros.
Pero no solo en cosas concretas, también se halla en las emociones positivas (alegría, amor, serenidad), las acciones puras y el comportamiento correcto. El prâna se halla íntimamente conectado con nuestros aspectos mental y espiritual. Por eso mismo, la concentración durante la ejecución de los ejercicios es fundamental.
 Con todo, la fuente más importante del prâna es la atmósfera. Por medio del prânâyâma regulamos el prâna en nuestro interior, a través de ciertos ejercicios respiratorios. De esta forma podemos influir en su adquisición del exterior y en su distribución dentro del cuerpo.
El objetivo es doble: 1) cargarnos de energía vital que nos mejore la salud física, y 2) activar ciertas energías latentes en nuestro interior que nos puedan conectar con otra dimensión mas profunda, con otra forma de “ver” la realidad.
El prâna dentro del cuerpo se divide a su vez en cinco categorías distintas (vayus, aires), dependiendo de sus funciones principales:
— prâna vayu es la función de apropiación de energía y se asocia principalmente con la inspiración. Reside en el tórax.
— samana vayu, es la función de asimilación de la energía; se asocia principalmente con los procesos digestivos. Reside en el vientre.
— vyâna vayu es la función de distribución de la energía; se asocia con la circulación sanguínea y linfática, así como con el sistema nervioso. Se halla en todo el cuerpo.
— apâna vayu es la función de eliminación de la energía, asociada con la espiración y con todas las funciones excretoras del organismo. Reside en el ano.
— udana vayu es la función de expresión de la la energía; se asocia con el habla y reside en la garganta.
El funcionamiento equilibrado de prâna y apâna condiciona y asegura casi automáticamente el funcionamiento correcto de samana y vyâna. Pero, además, durante el prânâyâma, se efectúa un esfuerzo especial para invertir la corriente de energía apâna, por lo general dirigida hacia abajo, para atraerla hacia arriba y llevarla al encuentro de prâna. Se considera que la unión de prâna y apâna proporciona resultados de particular importancia para la experiencia última del yoga.
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Yoga y Meditación (http://www.yogadarshana.tk)

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