domingo, 14 de agosto de 2011

YOGA Y MENOPAUSIA

YOGA Y MENOPAUSIA
 Las tradiciones orientales consideran la menopausia como el periodo de mayor sabiduría y mayor conexión interior. Es una transición natural en la vida, que ha de ser acogida y celebrada. Hoy en día en la cultura occidental, las mujeres que entran en la menopausia a menudo se sienten profundamente incómodas. Las mujeres que practican yoga tienen una experiencia diferente, más positiva. No solo el mero hecho de hacer posturas de yoga y de respirar equilibra el sistema endocrino. También sirven para equilibrar el estado de ánimo y nuestras actitudes.
Las mujeres que ya han descubierto la espiritualidad de la menopausia, son capaces de disfrutar de su libertad, poder y energía. Ahora te toca a ti descubrir los beneficios del yoga en la edad madura.
Durante la menopausia, muchas practicantes expertas han descubierto que están más abiertas para entrar en los aspectos espirituales del yoga. Experimentan un placer profundo con la paz y el sentimiento de unidad con el universo que aflora durante su práctica.
Dependiendo del tipo de problema o problemas que aparecen durante la menopausia se aconseja variar el tipo de secuencia postural y adaptar la práctica a la persona y al problema determinado. En este artículo, solo me referiré a los sofocos ya que la práctica personalizada la ha de supervisar un profesor o profesora con experiencia.
 
Posturas de yoga para aliviar los sofocos, las sudoraciones nocturnas y otros síntomas:
Durante la menopausia el sistema hormonal cambia y si dejamos de hacer ejercicio puede aparecer osteoporosis con más rapidez.
También pueden aparecer problemas físicos debido a la hiperactividad de ciertas glándulas endocrinas como las suprarrenales o la hipofunción de las gónadas.
Es por ello que aparecen los famosos sofocos, aumento de peso, insomnio, migrañas…y otros problemas de origen emocional.
La movilidad articular se incrementa rápidamente focalizando la atención y mediante los estiramientos y ajustes de las posturas de yoga que calman el sistema nervioso simpático. La práctica regular alivia la ansiedad.
Desde hace siglos, las posturas de extensión hacia delante (muy relajantes) y las posturas de recuperación, han sido valoradas por sus efectos refrescantes y calmantes. Ya que actúan directamente sobre el sistema nervioso y endocrino.
Una de las secuencias que aconseja Corinne Biria para mitigar los sofocos es la siguiente:


1- Uttanasana (con soporte para la cabeza)
2- Padangusthasana
3-Padahastasana
4- Parsvottanasana

TIPO DE YOGA QUE SE SUGUIERE PARA LA MENOPAUSIA
Las posturas de yoga aunque no ayudan a aumentar la producción de estrógenos, pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar el funcionamiento del sistema endocrino. Particularmente como señala la instructora de yoga Patricia Walden, las posturas tienen un efecto positivo sobre la glándula pituitaria, la tiroide y la paratiroide.
Ella a sus 57 años, sugiere realizar el yoga de forma suaves,  las poses restaurativas y evitar practicar un yoga muy vigoroso. Permanecer en calma en las posturas, concluye, ayuda a calmar los nervios.
¿Cómo combatir los síntomas de la menopausia?
Bajo previa autorización médica, PODES considerar las siguientes alternativas que propone la medicina tradicional de India y el yoga:
EN CUANTO AL Estilo de vida
-Aceptar la transición de la vida y centrarse en transmitir la experiencia y sabiduría a las nuevas generaciones.
-Reconozca su belleza interna y no se obsesione con querer bajar de peso abruptamente.
-Visite a un acupunturista y practique técnicas de relajación como el yoga, el chi-kung o el tai-chi.
EN CUANTO A LA Alimentación sugerida
-Disminuir el consumo de proteína ya que cuando las proteínas son digeridas, el cuerpo usa el calcio para remover los deshechos y mejor procurar una dieta vegetariana.
- Incrementar el consumo de comida como el ajo, queso de soya (tofu). Alfalfa y semilla de linaza.
-Evitar el consumo de cafeína, alcohol y comida picante.
-Reducir el consumo de carbohidratos.
-Para cuando te quejas de todo, comer un rábano.
-Las almendras tienen un alto contenido en calcio, pero hay que comerlas sin la cáscara que reseca la piel.
-El hierro lo encuentras en la espinaca, pero hay que agregarle limón para que el cuerpo lo pueda absorber.
Yoga no promueve convalecencia después de la menopausia debido a esta fase en la vida de la mujer no es considerada una enfermedad, sino una parte normal del envejecimiento de la existencia de la mujer. Durante la menopausia, las mujeres experimentan diferentes síntomas singulares de variadas cantidades de tiempo y de la gravedad, y el yoga es el camino no tangible de un tratamiento medicinal. Droga precisamente para regular el cuerpo de hormonas y reducir al mínimo o eliminar el malestar de una mujer. - Pero la menopausia no se puede resolver por sí solos el yoga y, a pesar de que no es un conjunto específico de las posturas de una mujer para hacer de los síntomas, el yoga realizado combinado con posturas es beneficioso para el cuerpo.
Yoga permite a una persona a relajarse y lograr una mentalidad positiva, así como un cuerpo firme durante la práctica, que a menudo un yogi lleva el resto de su vida. A medida que las personas se les dice a "mira tus pensamientos", durante la meditación, la mujer puede visualizar este cambio interno que se está produciendo a una mejor aceptar esta difícil etapa de la vida.
Todo el yoga debe comenzar en una clase con el instructor demostrando a usted la manera correcta de realizar la postura, explicar la forma en que estas posturas son muy específicas y beneficiosas para el cuerpo, y ayudarle con su respiración y meditación que son esenciales para el yoga si Deseo de ver los máximos beneficios. Libros y DVD son una gran manera de aprender más sobre el yoga, pero la instrucción es importante para los principiantes. Se puede sentir comprometido - literalmente - si comienzas con una posición para la cual aun no estas listo.
Algunos hechos acerca de asanas de yoga, o posturas de yoga, puede ayudar a las mujeres a las que se sabe hacer para mejorar algunos de sus síntomas. Por ejemplo, para obtener energía y levantar su ánimo, doblar la espalda se recomienda, por el estrés y la ansiedad, hacer una curva. Existe un buen número de estas curvas presente en el yoga. Hay posturas que preparan el cuerpo para otras posturas, y hay que luchar contra las posturas de equilibrio del cuerpo. Cada tipo de postura es importante para el organismo ya que ayudan a evitar que se existan daños durante y después de yoga.
Un libro de asesoramiento para la mujer menopáusica es diferente a los consejos que una instructora de yoga le dará, pero tenga en cuenta el hecho de que muchas mujeres instructores han pasado a través de la misma etapa en su vida. Escritos sugieren que las mujeres no deben presionar sus órganos y el uso de una postura calmante en su lugar; el yogui le dirá que lo haga de una manera diferente. Más lento, más suave las posturas han aumentado la tasa de ganancia de peso y cambios de humor, en algunas mujeres, por lo tanto, el yoga ha tenido esta idea en la dirección opuesta.
Como se mencionó anteriormente, las mujeres sienten síntomas que son exclusivos de sus cuerpos. Si la fatiga y dolor de cuerpo no son apaciguadas por una postura activa, una postura restaurativa se adapta mejor a estos tipos. Los síntomas de la menopausia van cada vez cambiando con la evolución de los niveles de hormonas, de modo que cada tipo de postura puede ser beneficiosa.
Para las mujeres que prefieren asanas más rigurosos, hay muchos otros disponibles. El hombro de pie, de cabeza, con curvas y que requieren de uno o dos pies doblados, así como otras posturas invertidas, ayudan al cuerpo una en cantidad. Otras posturas en la que uno está obligado a permanecer, incluida la ampliación del ángulo lateral, triángulo, y la postura de media luna, relajar el cuerpo, especialmente cuando está tensa.
El yoga puede reducir los sofocos y los sudores nocturnos en las mujeres con menopausia, así como mejorar su función mental, según manifestaron expertos de Swami Vivekananda Yoga Anusandhana Samsthana de Bangalore, en India.
 En el estudio, 120 mujeres con menopausia entre 40 y 55 años de edad realizaron yoga por un lado, o simples ejercicios de extensión y potencia cinco días a la semana durante ocho semanas.
 Además, el grupo de yoga asistió a conferencias sobre cómo usar esta disciplina para controlar el estrés, mientras que el otro grupo acudió a encuentros sobre dieta, ejercicio, la fisiología de la menopausia y el estrés.
 Tras ocho semanas, las mujeres que realizaron yoga mostraron una reducción significativa de los sofocos y los problemas relacionados con el sueño, a diferencia de las otras mujeres.
 Los investigadores observaron que ambos grupos mostraron mejoras en un test de atención y concentración, aunque el grupo de las mujeres que practicaron esta técnica tuvo mejores resultados.
 Los expertos señalaron que este estudio demuestra la superioridad del yoga en comparación con la actividad física en la mejora de las funciones cognitivas que puede atribuirse al énfasis y la corrección de la respiración, la sincronización con los movimientos, la relajación y el descanso mental.

10 Consejos PARA MUJERES EN MAENOPAUSIA
1-Haz ejercicio. Incluso si nunca lo has hecho antes, ahora es el momento perfecto para empezar. No tiene que ser agotador, pero sí continuo.
2-Relájate. Apúntate a alguna técnica oriental-perfectas para conseguirlo- tipo yoga o tai chi; hacer ejercicios de estiramiento y respiración en casa también funciona.
3-Cambia de dieta. En la menopausia se tiende a engordar; para evitarlo, reduce el número de calorías, lo que no significa pasar hambre: come más verdura y fruta y te saciarás igual.
4-No olvides el calcio... Porque incluso en la edad adulta puede ayudar a retardar e incluso frenar los procesos de osteoporosis. Se recomienda 1.200-1.500 mg al día.
5- Ni la vitamina D. Se obtiene de los rayos solares, pero también de la grasa de la leche y el hígado del pescado.
6- Ojo con el café y el alcohol. El café contribuye a eliminar el calcio por la orina; el alcohol, además, incrementa el riesgo de fracturas.
7-No abuses de las proteínas. Sobre todo las de origen animal pueden ser perjudiciales para el metabolismo del calcio en los huesos. Pero no las elimines por completo.
 8-No a los escapes de orina. Los partos, la edad y el déficit de estrógenos de la menopausia los favorecen. Si con los ejercicios preventivos no basta, hay fármacos que funcionan.
9- Sí a la terapia hormonal sustitutiva. Porque mejora la calidad de vida. Muchas mujeres la rechazan pero es, casi siempre, por un problema de desinformación. Pregunta a tu médico.
10- Revisiones periódicas. Imprescindibles para evitar riesgos innecesarios y detectar a tiempo enfermedades asociadas a esta etapa.
Conocer y reconocer nuestro cuerpo
 Son muchos los profesionales de la salud que mencionan al yoga como una opción para la mujer en climaterio (esta etapa de la vida entorno a la menopausia) como una forma de liberar tensiones, para prevenir la osteoporosis, incluso para dormir mejor.
 Ana D. León Castillo, quien es instructora de yoga, y  compartió su experiencia en la enseñanza de esta disciplina pero también sus vivencias como mujer transitando el climaterio, y lo más lindo es que nos contagió su entusiasmo!
Ana, desde tu experiencia ¿es frecuente que la mujer en climaterio recurra al yoga?
 Efectivamente, es muy común que a nuestra edad nos ocupemos de nuestro cuerpo y por ende de nuestra salud y el yoga es una de las herramientas más útiles de que disponemos para obtener una mejor calidad de vida y un método que nos enseña a disfrutar de ese nuevo bienestar.
 ¿Qué beneficios reportan?
 Considero que una breve explicación del fundamento del yoga nos podría ayudar a comprender sus beneficios, pues con el yoga aprendemos a conocer y reconocer nuestro cuerpo, así como a ordenarle lo que queremos en un momento determinado, ya sea para relajarnos, respirar correctamente (lo cual, aunque te parezca absurdo es una realidad, la mayoría de las personas no sabemos respirar), adoptar posturas que benefician física y mentalmente nuestra salud y en muchísimos otros aspectos, posibilidad que se incrementa en dependencia del grado a que queramos llegar. Lo básico es RESPIRAR, RELAJARSE, CONCENTRARSE y MEDITAR (al menos intentarlo).

¿Cuáles son los beneficios que tú ves?
 En mis ya más de once años de práctica, que por cierto han coincidido con el período pre y menopáusico (comencé a los 44 años), he impartido clases como instructora a decenas de personas en su mayoría mujeres, y en todos los casos, desde las muy niñas (con 13 años), hasta las de 70 y aun mayores, una vez que comienzan no quieren dejar las prácticas pues se sienten diferentes y experimentan un nuevo bienestar con los  resultados que van obteniendo.
¿Es difícil para una mujer de 50 años comenzar con este tipo de disciplina?
 Si te fijas en la pregunta anterior te darás cuenta que te mencioné personas de hasta más de 70 años, pero lo bueno es que han comenzado con esa edad y se sienten muy bien, te soy sincera, son las que más lo disfrutan, pues comienzan a hacer cosas con su cuerpo que hacía mucho tiempo no podían lograr, o que en algunos casos nunca lo habían ni intentado siquiera, claro es básico que el instructor tenga en cuenta estos detalles de la edad, pues no le puedes pedir lo mismo a una persona de 20 años que a una de 70 años, lo cual no excluye que la de 70 años pueda hacer las cosas mejor, que también me ha sucedido.
 ¿Cuánto es el período mínimo para ver resultados?
 Los resultados son evidentes desde el primer mes de práctica, las personas se asombran de lo que pueden ir logrando desde el punto de vista físico, en mi método siempre les planteo que debemos trabajar como las hormiguitas, milímetro a milímetro y realmente me da mucho resultado, de a poco a poquito las personas no se sienten presionadas y están en toda libertad de ir avanzando a su paso. Nuestra práctica se hace divertida cuando ya hay más confianza y las voy preparando cada día, para posturas más difíciles, a veces no se dan cuenta y cada día vamos avanzando, hasta que logran hacer algo que si desde un inicio se los exijo como meta (como lo he hecho en algunas ocasiones) me dicen: “sí claro, ella cree que vamos a hacer eso”, y al poco tiempo lo están haciendo y se sorprenden. Es muy estimulante, sobre todo cuando se realiza sin presiones, pues de eso se trata. Todas mis alumnas me refieren que en el día que reciben la clase es la noche que mejor duermen, se sienten con más energía, más dispuestas, sin estrés y felices. Muchas han disminuido los fármacos a los que ya eran adictas, se sienten plenas, decididas, son impresionantes algunos cambios que se logran, todos para el bien de quien los experimenta.
¿Qué consejo les darías a mujeres en esta etapa de la vida?
 Sin pensarlo dos veces, que comiencen a practicar yoga lo antes posible, y te voy a decir porqué me atrevo a hacer esa afirmación. Desde muy joven practiqué deportes y muy variados, incluso alguno bastante rudo, por más de 8 años; ya casada y luego con hijos, la vida te cambia (o dejamos que nos cambie) y perdemos una buena etapa en que dejamos de ocuparnos de nosotras para ocuparnos de los demás y en esto nos olvidamos de nuestro cuerpo y salud. En mi caso, en el yoga (especialmente el Hata Yoga) encontré el mejor aliado para revivir nuevamente tan lindas experiencias, además de conocer y reconocerme como ser viviente y te soy más sincera aún, creo que aprendí a vivir a los 44 años; por eso se los recomiendo.
  Para consultar a Ana o cualquier duda, aclaración, consejos y opiniones pueden localizarla en el email: anidakar@yahoo.com
 FUENTES: http://www.thesecretsofyoga.com
                  http://www.mimenopausia.com
                  www.yoga.com.mx           

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